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A primera vista, es solo una apretada casucha.

¡Pero si la miras por dentro, quedarás muy sorprendido!

Cada uno de nosotros sueña con su propio rinconcito: aunque sea pequeño, pero suyo. No por gusto dicen: «Apretados pero sin resentimiento». Si en el inmenso territorio de nuestras latitudes a la gente le encanta construir sus viviendas a lo grande, en el Japón, donde millones de personas viven apretujados en pequeñas islas, no hay suficiente espacio para construir mansiones y castillos. Más aún si se trata de construcciones dentro de una ciudad.

Sin embargo, el arquitecto japonés Kota Mizuishi ha encontrado una manera de resolver este problema. De acuerdo con su proyecto fue construida una sorprendente casa triangular sobre la superficie de una diminuta área. Hoy QuePasada.cc te presenta los planos de esta mansión, su exterior e interior. Es díficil de creer pero esta maravilla solo ocupa 55 metros cuadrados. En este momento en mi cabeza solo da vuelta una frase: quieres vivir bien, se ingenioso.

La casa se encuentra muy cerca del río Horinuchi. Como podrás ver, el área asignada para la construcción de la casa fue diminuta.

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Por fuera se ve muy angosta y estrecha. A primera vista, lo máximo que se hubiera podido construir en un área tan pequeña era una barraca.

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Da la impresión que tal edificación difícilmente sea apta para vivir. ¡Pero te vas a quedar muy sorprendido cuando la veas por dentro!

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A pesar de su apariencia exterior, por dentro todo es muy bonito y espacioso.

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La casa fue diseñada para una familia de 3 personas. Estarás muy equivocado si crees que en esta casa no hay un lugar destinado a la diversión y esparcimiento de los niños. Aquí vemos la solución perfecta: el desván sirve como sala de juegos para los niños.

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Gracias a las enormes ventanas la casa se ve muy amplia, espaciosa y con mucho aire.

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Con el objetivo de ahorrar espacio, en la casa no hay puertas interiores. Al mismo tiempo, las divisiones se han hecho de una manera tan perfecta y eficaz que no se siente ninguna molestia o incomodidad en la casa.

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Es así como luce el dormitorio de esta casa. Nunca en la vida dirías que es estrecho o incómodo.

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La cocina con techos altos se encuentra en la parte occidental de la casa. Se nota que se han hecho esfuerzos de darle uso a cada centímetro del espacio.

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A pesar de que la casa es bastante pequeña, su cuarto de baño tiene unas dimensiones impresionantes.

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Con la finalidad de entender dónde y qué se encuentra en esta casa, presentamos a tu consideración el plano de la casa desde arriba.

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Este es el plano longitudinal de la casa.

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Y este es el transversal. ¿No te sorprende que aquí hasta se ha pensado en un lugar para estacionamiento?

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Después de ver estas fotos, una vez más llego a la conclusión: si uno realmente quiere algo, puede lograr cualquier cosa. En este caso, el diseñador de la casa ha resuelto sabiamente el problema del espacio usando cada milímetro disponible del área. En mi opinión personal, ¡se ha hecho un fenomenal trabajo! Es un excelente ejemplo de cómo los japoneses, siendo ahorrativos y calculadores, valoran más la practicidad y funcionalidad que el lujo y falsas apariencias. ¿Y qué, te gustaría vivir en una casa así? Pregúntale también a tus amigos compartiendo con ellos esta publicación.

FUENTE: http://quepasada.cc/la-mansion-mas-pequena-del-mundo/

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#LíderesInmobiliarios

Todo sobre reparaciones en contrato de arrendamiento vivienda

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Todo sobre reparaciones en contrato de arrendamiento vivienda

Cómo ya lo hemos venido señalando en artículos anteriores, en el contrato de arrendamiento, por ser de tracto sucesivo y con la posibilidad de estar vigente por un tiempo prolongado, se pueden presentar diferencias entre las partes derivadas primordialmente de no tener claro cuáles son sus derechos y obligaciones de cara al negocio jurídico suscrito, razón por la cual deseamos aclarar algunas dudas relacionadas con el tema específico de las reparaciones.

Primero es necesario indicar, grosso modo,  que podemos hablar de tres tipos de reparaciones; la primera que corresponde a aquellos arreglos que tienen como objetivo final el de conservar la cosa arrendada en el mismo estado en el que fue recibida. Este tipo de reparaciones por regla general  están a cargo del arrendatario debido a que se generan por el uso y deterioro ordinario que se le da al bien arrendado, ya sea por parte de este, o que sean producidas por culpa o por causa de quienes vivan con él, como son familiares, huéspedes o dependientes; sin embargo eventualmente corresponderán al arrendador cuando el deterioro se produzca por fuerza mayor, caso fortuito o por la mala calidad de los materiales utilizados. A este tipo de reparaciones se le suele llamar reparaciones o mejoras locativas. Para ilustrar este tipo de mejoras, señalamos como ejemplos el hecho de un vidrio roto de alguna ventana como consecuencia de alguna actividad que se encuentre realizando el arrendatario; la suciedad de las paredes cuando estas hubiesen sido entregadas recién pintados y/o en buen estado; rupturas de accesorios en baños cuando estos estuviesen en buen estado al momento de la entrega del inmueble; entre otros.

La segunda clase de reparaciones que podemos señalar son las indispensables no locativas, las cuales viene señaladas en la Ley 820 del 2003. Se consideran de este tipo, todas aquellas reparaciones sin las cuales no se podría continuar usufructuando el inmueble íntegramente. En este tipo de reparaciones, señala el código civil en el artículo 1993, que  salvo pacto en contrario, debemos tener en cuenta lo siguiente:

1.- Que el arrendatario haya notificado al arrendador lo más pronto posible de la necesidad de las reparaciones

2.- Que las mismas no las haya hecho necesarias el arrendatario por su culpa

3.- Que arrendador teniendo conocimiento de estas, no las haya realizado por su cuenta en forma oportuna

En este caso, el valor de las mismas se abonará al arrendatario, probada la necesidad de estas. Ahora bien, la Ley 820 de 2003 señala que en estos eventos en donde el arrendatario lleve a cabo este tipo de reparaciones indispensables no locativas en el inmueble, salvo pacto en contrario entre las partes; este podrá descontar del canon de arrendamiento, el monto de las mismas, pero en ningún caso dicho descuento podrá ser superior al 30% del valor del canon de arrendamiento hasta completar el valor total de los arreglos. Para ilustrar lo anterior citamos una situación hipotética en donde un contrato de arrendamiento cuyo canon sea de $1.000.000, y el valor de las reparaciones indispensables no locativas que llevó a cabo el arrendatario ascendieron a la suma de $600.000; este solo podrá descontar máximo $300.000 mensuales por dos meses para completar el valor total de dichas reparaciones.

Ahora bien, si como consecuencia de la terminación del contrato de arrendamiento suscrito entre las partes, el arrendatario no logra descontar del valor del canon de arrendamiento mensual, el total de los valores correspondientes a las reparaciones indispensables no locativas; este podrá ejercer el derecho de retención sobre el inmueble y por consiguiente no proceder con la restitución del mismo hasta tanto el arrendador no haya satisfecho el saldo insoluto. Esta figura es una garantía en favor del arrendatario para que el arrendador efectivamente cumpla con la obligación acaecida.

Para los contratos suscritos antes de la entrada en vigencia de la Ley 820 de 2003, es necesario recurrir a lo establecido en el código civil, ya que la ley 56 de 1985 trata en forma fugaz aspectos relacionados con las reparaciones.

El tercer tipo de reparaciones viene dado en el artículo 1994 del código civil, las reparaciones útiles. Este tipo de mejoras no son necesarias para el usufructo del inmueble, ni sobrevienen  de algún tipo de daño que haya causado el arrendatario; como en los casos previamente tratados, pero al ejecutarlas el arrendatario lo que hace es aumentar el valor comercial del inmueble en sí mismo. En estos casos, el arrendador no está obligado a reembolsar el costo de las mismas si previamente no ha consentido en forma expresa dicha intención; evento en el cuál el arrendatario podrá separar y llevarse del inmueble, los materiales que haya utilizado, sin que ello cause de por sí, algún tipo de detrimento de este. A manera de ejemplo podríamos citar la construcción de una piscina, la colocación de pisos de mármol, entre otros.

Para concluir, es necesario indicar que cada caso en concreto debe analizarse a la luz de los acuerdos suscritos entre las partes en el contrato de arrendamiento respectivo;  siendo este el primer horizonte a seguir para establecer lo relacionado en cuanto a quien corresponden unas u otras reparaciones. En caso de ausencia de estipulación contractual en este sentido, será necesario acudir a las diferentes normas citadas para identificar qué tipo de reparaciones han sido ejecutadas por el arrendatario; situación que  con frecuencia suele ser más fácil de decir, que de hacer, si no se cuenta con una asesoría profesional. Por eso, cuando decida arrendar su inmueble o piensa en ser arrendatario, es mejor hacerlo a través de una inmobiliaria que cuente con la experiencia suficiente para dar pronta solución a este tipo de situaciones.

Por: Geobel E. Pallares Oliver

Director Planeación Estratégica

Araujo y Segovia S.A.

#LíderesInmobiliarios

COMPRAR POR CONVICCIÓN Y NO POR EMOCIÓN

Definitivamente, uno de los grandes anhelos de los colombianos sigue siendo el tener una vivienda propia y, en ese propósito, ponen aún todo su empeño y dedicación, y mucho más cuando se trata de la compra de vivienda por primera vez. 

Y el movimiento del mercado así lo señala. Para los expertos en el tema, aunque en los últimos tres o cuatro años la compra de vivienda usada ha ido decreciendo, los indicadores generan un balance entre la compra de vivienda nueva y vivienda usada, un 50/50 pero con una oferta muy creciente de la primera.

“Aunque se ha presentado una reducción del 10 por ciento, en vivienda nueva hemos comenzado a ver una oferta muy interesante en los últimos tres años. Es muchísima la oferta, sobre todo en Bogotá. La oferta de VIS entre los 41 y los 76 millones de pesos es increíble pero la falta de tierras ha disminuido esa oferta, por eso se ha trasladado a sectores aledaños a Bogotá como Soacha, Tocancipá, Chía y, en general, los municipios de la Sabana a donde se está trasladando la gente que necesita vivienda”, sostiene Daniel Matiz Dávila, Gerente de Vivienda de Colsubsidio.

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En su opinión, es la dinámica natural del mercado la que hace que algunos compradores se vayan por vivienda nueva y otros por usada, dependiendo de sus requerimientos. Pero también incide el hecho de que la gente se va educando y va ganando cada vez más conocimiento en el tema inmobiliario. “A un cliente usted le podía vender hace 10 años cualquier tipo de vivienda, hoy es mucho más avezado, sabe comparar, sabe si una ventana es buena o no o si los acabados son de calidad. Es un comprador totalmente diferente, gracias a que la oferta es mucho más interesante y variada”, anota.

Cuando se genera esa educación en cuanto al tipo de vivienda, el tipo de proyecto que se quiere, de servicios que se ofrecen, la compra de vivienda nueva comienza a ser una experiencia muy diferente, mucho más orientada a las necesidades específicas del cliente.

La vivienda, un proyecto de vida

A la hora de comprar vivienda por primera vez, nada mejor que escuchar la voz de los expertos para que esa experiencia ‘primípara’ tenga los mejores resultados en cuanto a la satisfacción y que, además, no ponga en riesgo el patrimonio de la familia.

Para Manuel José Quijano, Gerente de Proyectos de Century 21 Metroin, la primera recomendación sería contar con la asesoría de una empresa inmobiliaria que tenga suficiente credibilidad para ‘acortar el camino’.

“Después me aseguraría de contar con un crédito que no exceda mis ingresos para no quedar ‘ahogado’ y luego buscaría una vivienda de acuerdo con mis expectativas y mi presupuesto y no pretendería algo más allá de eso. En el mercado colombiano estamos en una bonanza de proyectos y el comprador tiene la facilidad de contar con un abanico de ofertas para escoger tranquilamente”, asegura.

Por su parte, Daniel Matiz, de Colsubsidio, piensa que lo primero que debe hacer una persona cuando entra a trabajar es pensar en su proyecto de vida y ese proyecto de vida tiene que ver con una vivienda.

“Por eso lo primero es ahorrar sus cesantías y hacer un ahorro programado para que en unos años pueda meterse en un crédito y comprar vivienda. Es programarse desde el primer día de trabajo, es la primera cosa que usted tiene que pensar”, anota.

Y agrega: “Si es vivienda nueva, yo le aconsejo a la gente que busque su vivienda en un lugar cercano a su trabajo. Es complicado, pero se puede”. Desde su perspectiva, hoy en día varias compañías se están volcando a las afueras de la ciudad y para allá también se están yendo los proyectos de vivienda nueva. “Es construir pequeñas ciudades cerca a los sitios de trabajo y eso es calidad de vida”, dice.

Existe una cantidad de proyecciones importantes, como los ahorros en transporte o la comodidad en el desplazamiento, que la gente debería pensar con más calma en el proceso de compra de vivienda y en la ubicación de esa vivienda. Otro aspecto que debe tener en cuenta es cuál es su necesidad personal o familiar, si vive con su mamá o su hermano o su suegra, para en esa misma medida buscar una vivienda de determinadas características.

Un dato interesante es que la decisión de compra está dada en un 80 por ciento por la mujer.

“Normalmente una persona visita la sala de ventas tres veces antes de tomar la decisión de compra y en ese proceso se demora de 4 a 5 semanas, y quien toma la decisión es la mujer, porque es su proyecto de vida. Por eso hay que organizarse desde el principio y tener disciplina de ahorro”.

En este sentido es bien importante que la decisión de compra por primera vez sea más racional que emocional, porque no se puede comprar una vivienda que no se puede pagar. Aunque es algo de sentido común, irónicamente es lo que pasa en más casos de los que uno cree.

Esto tiene que ver también con que muchos de los vendedores de las constructoras manejan la parte emocional y todo lo que tiene relación con los sueños de las personas. “Por eso la gente se va por ese lado emocional y cuando llega la primera cuota se retracta del negocio. La decisión de compra de una vivienda debería ser totalmente racional”, afirma Matiz.

Una recomendación que comparte el experto Manuel José Quijano de Metroin. “Yo le diría a ese comprador ´primíparo’ que no se confunda con los avisos de publicidad que encuentra por todas partes y que no son creíbles, que recurra a expertos con conocimiento en el tema, que sea prudente y compre por convicción y no por emoción”.

Si es vivienda usada…

Tanto en el caso de vivienda nueva como en el de vivienda usada hay que estar atentos a ciertas señales de alarma que pueden presentarse en el proceso de compra. Eso sí, antes que nada hay que tener cuidado con el respaldo. Cuando se trata de su primera vivienda usted no puede arriesgar, debe comprarle a alguien que sea reconocido.

En el caso de vivienda usada es conveniente tener un abogado asesor para que estudie los títulos del predio, la autenticidad del certificado de tradición y libertad y la propiedad del bien, comprobar que el bien que le están vendiendo sea un inmueble sano y que el que se lo venda sea el dueño. Un dato que hay que tener en cuenta cuando las estadísticas reflejan que, por ejemplo en La Capital, el mismo predio se vende hasta 4 y 5 veces.

“El no conocer la tradición del inmueble puede ser fatal. Hay que cerciorarse de la tradición del constructor y hacer un estudio de títulos. Y no compre embargos o viviendas con problemas si no están debidamente solucionados o encausados a una solución”, sostiene Manuel José Quijano.

Lo interesante de la vivienda de segunda es que se pueden conseguir más metros cuadrados por menos precio, aunque se sacrifiquen otros aspectos como la seguridad que ofrece un conjunto cerrado. Otra recomendación válida es saber muy bien en dónde comprar y tratar de buscar sitios donde no haya peligros potenciales como derrumbes o inundaciones.

Si va a comprar por primera vez…

  • Si no tiene vivienda, compre una. Ese es el primer consejo.
  • Compre en los sitios que están menos desarrollados para que su vivienda se valorice más hacia el futuro, en zonas como la Sabana de Bogotá. “Yo me iría a esos sectores solamente por la valorización que van a tener hacia el futuro”, anota Daniel Matiz.
  • Realice un estudio comparativo ‘bien jalado’ de quién le presta más barato, quién le da la mejor tasa… y lo puede hacer mediante los simuladores de crédito por Internet.
  • Estudie muy bien cuáles son los beneficios que le brinda la Ley para poder aplicar a ellos. Léase la Ley y sáquele el mejor provecho posible.
  • Cuando hay beneficios como el subsidio a la tasa de interés no se demore tanto en aplicar a ellos. Tome la decisión rápidamente porque se puede quedar por fuera.
  • Trate de tener muy listo todo: Los documentos, el crédito, las cesantías, el ahorro programado. En el momento de negociar usted puede transar mucho más y obtener muchos más descuentos.
  • Si usted no conoce muy bien el mercado, es mejor comprar vivienda nueva.
  • Planifique, no improvise. Cuando usted comience a ganar ‘platica’, es el momento de que su sueño de tener vivienda lo comience a hacer realidad. Y esa planificación tiene que ser a largo plazo.
  • Cuando haya comprado la vivienda no se meta en nuevos créditos (léase compra de electrodomésticos con el recibo de la energía, tarjetas de crédito) porque si lo hace su poder adquisitivo se baja y el banco no le va a prestar lo que usted necesita. Por eso hay que ser disciplinado.
  • Si está en el proceso de compra, concéntrese en su vivienda. En esa transición del préstamo no se meta en nada más, así se le demore seis meses o un año. Hay mucha gente que desiste por esa razón y es un tema muy importante.

Atento a los beneficios e incentivos

Hoy por hoy existen cerca de dos millones de familias que están buscando vivienda y que corresponden al déficit en VIS, y es allí donde se genera un apalancamiento importante para que la gente comience a comprar vivienda.

Desde el pasado 3 de julio, el Gobierno revivió el subsidio a la tasa de interés para impulsar la compra de vivienda nueva prioritaria (40 millones de pesos) y social (76 millones), con lo que espera reactivar la solicitud de créditos y las ventas en estos rangos.

El beneficio es para quienes no tienen vivienda y quieren invertir por primera vez; además, por tratarse de oferta subsidiada, los compradores solo pueden arrendarla o venderla después de cinco años. Las personas que tuvieron un subsidio anteriormente no podrán acceder al programa.

El subsidio a la tasa de interés se otorga por siete años, pero varios bancos lo ofrecen incluso por ocho años más para completar los 15 años del total del crédito.

Hay 140.000 cupos disponibles para igual número de soluciones de vivienda y en promedio la ayuda puede equivaler a más o menos 1,5 millones por cupo. “Este es el jalonador de compra de vivienda nueva por excelencia, que tiende a volverse crónico. El gobierno va a tener que institucionalizar este subsidio”, asegura Daniel Matiz.

Tomado de Revista Propiedades y Remodelación

http://propiedadesyremodelacion.com/compraventa/102-comprar-por-convicci%C3%B3n-y-no-por-emoci%C3%B3n.html